Pero que incomoda es la verdad, su mirada y la mia, buscandose, sin poder encontrarse, evadiendo cada movimiento pero al mismo tiempo buscandolo en donde habia estado. El querer estar cerca, pero sin poder tocarse. El no saber que hacer ni de que hablar estando uno frente al otro. Así es como iba suceder, no fue predicción de Nostradamus, fue de la vida misma, de nosotros mismos.
Paso lo que tenia que pasar y ambos debemos vivir con ello, la pregunta es ¿Siente lo mismo que yo? ¿Esta sufriendo igual que yo? ¿Porque todo tenia que terminar asi? ¿Alguna vez volvera a la normalidad la realidad? El tiempo nos lo dira.
No hay comentarios:
Publicar un comentario